Frei Ruiz-Tagle proviene de una familia de la élite chilena, de las familias acaudaladas que han administrado la vida pública del país. Es un sujeto que ya gobernó, que ya tuvo su momento, y ese momento no lo utilizó en beneficio de los pueblos, de los seres cotidianos, de los ciudadanos de a pie. Ese tiempo lo utilizó en beneficio de las trasnacionales, de las grandes empresas, de los grandes patrones, cuyas decisiones han direccionado la vida de todos los demás.Durante su gobierno, Chile vivió uno de los procesos de crisis económica fuerte ya recordado por muchos, la denominada Crisis Asiática, que genero la indeseada cesantía para los mismos de siempre. Durante su gobierno los viajes fueron muchos, y mientras las injusticias sociales se multiplicaban y el robo y la contaminación de empresas extranjeras crecía, Frei disfrutaba de ricos banquetes con el presidente Clintón y el asesino Fujimori.
Pasaron empresas estratégicas del Estado –y que en teoría son de todos- a manos de empresarios privados, empresas como Colbún, Edelnor, Edelaysen -que en conjunto representaban cerca del 40 % de la generación eléctrica del país- fueron vendidas. Junto con esto se privatizó cerca de 300 mil hectáreas de yacimientos menores de Codelco que se traspasaron gratuitamente a empresas extranjeras. Quiso privatizar Enami, pero encontró una fuerte oposición en la misma Concertación, a cambio se privatizó el Puerto de Ventanas y la Termoeléctrica Tocopilla que también eran de Codelco. Muchas de estas empresas no pagaban impuestos, producto de varios acuerdos realizados al interior de su gobierno y para que no supiéramos que las empresas extranjeras no pagaban impuestos y que esto ocurría -en acuerdo con los partidos que apoyan a Piñera- el gobierno de Frei aprobó una ley miscelánea, la 19.398, que negó una disposición que existía desde 1980, que permitía que cualquier persona conociera las declaraciones de impuesto de cualquier contribuyente. A partir de esa ley de agosto de 1995, se prohíbe conocer las declaraciones de impuestos de cualquier contribuyente, pero evidentemente, lo que se perseguía era que no pudiéramos enterarnos que las grandes empresas extranjeras no pagan impuesto a la renta en Chile. O sea; los acuerdos no eran tomados democráticamente, sino que al interior de cuatro paredes abrazados con los empresarios.
Las privatizaciones de empresas estratégicas no ayudan realmente a beneficiar a los pobres, lo cierto es que sin dinero en el Estado la educación de los niños, la salud de los ancianos, de las mamitas, etc. no podría financiarse, sin embargo el expresidente Frei privatiza empresas entregando esas riquezas “seguras” a empresarios privados que ya poseen riquezas fenomenales y grandes patrimonios. Y no solo eso, recordado debe ser las privatizaciones de empresas sanitarias (proveedoras de agua) como ESVAL (Valparaíso), EMOS (Santiago), del Bio-Bio (hoy Essbio) y de Los Lagos (hoy Essal) ¿Se imagina usted que el día de mañana le cobren por respirar? Hoy le cobran por beber agua, agua que es necesaria para la vida, que es de todos, que no puede estar en venta, menos en manos privadas.
Se privatizaron puertos como Valparaíso, San Antonio y San Vicente. Ataques recordados al medio ambiente como la construcción de la planta Valdivia de Arauco en San José de la Mariquina, la cual había sido visada con condiciones en 1996 por las mismas autoridades locales reunidas en la Corema. Construyó la central hidroeléctrica de Endesa en Ralco, en la VIII Región del Biobío, perteneciente al Pueblo Pehuenche desde épocas ancestrales. Firmó el tratado minero con Argentina, que hizo posible la instalación de Pascua Lama.
Todo esto se concretó debido a la firma de los diversos tratados para bajar los impuestos de aduana a las empresas trasnacionales (en total fueron 12 tratados internacionales), como el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, lo que concretó el proyecto económico neoliberal, en que los países pobres continuaron dependiendo de una economía central, lo que por supuesto no nos hace independientes, desarrollados ni industrializados.
Recordado es la detención a Pinochet en Londres, y a pesar de que Frei reclamó y peleó con uñas y dientes la devolución del dictador para ser juzgado en el país, nunca lo concretó, Pinochet murió en la total impunidad y su defensor fue un supuesto presidente a favor de los derechos humanos. Su gobierno no cambió la constitución, no ayudo a los pobres a romper el “circulo de la pobreza”, no apoyó a los pueblos originarios –de hecho los persiguió, vendió sus tierras y burocratizó el sistema imposibilitando aun más la devolución ancestral-, también asesinó -Claudia López Benaiges fue asesinada por la policía del gobierno de Frei, el 11 de septiembre de 1998-, defendió a los asesinos –Pinochet- y entregó en bandeja los recursos de todos. Siendo estas solo algunas de las tantas razones, ¿Aun votaras por él?
